Strength & Grace

Hay algo hermoso que surge con una práctica estable y sostenida de yoga que es el empoderamiento que nos da. Sentir que podemos cambiar, que tenemos la fuerza y voluntad para sostener el cambio. A través de este encuentro diario podemos observar los patrones que ya no queremos más en nuestra vida y elegir conscientemente los que sí queremos para nosotros. Y eso es algo que, a nosotros los occidentales de hoy, nos va muy bien. «Strong is the new pretty», no?

Nos enaltece, nos empodera, nos dignifica. Nos hace dueños de nuestra vida. Volvemos a tener el control después de mucho tiempo de estar identificándonos con nuestros estados mentales, con nuestras emociones, sin poder realmente elegir. Pero a su vez, es este uno de los mayores obstáculos para la práctica.

Lamentablemente este es simplemente otro extremo de un viejo y conocido camino. Frustrarse frente al fracaso, el castigo, la culpa por no poder y enorgullecerse por el éxito, por poder resolver estancamientos; son dos caras de la misma situación. Son estas las oportunidades más grandes que nos perdemos de desarrollar upekshanam, la posibilidad de poder practicar la ecuanimidad. Poder desarrollar estabilidad, serenidad y vulnerabilidad son cualidades que pueden abrir nuestra mente y corazón para obervar lo que surge frente y dentro nuestro.

Hoy es más fácil tentarnos con desarrollar la fuerza de voluntad. Y  de esa manera sobreponernos a todo, que nada nos afecte. Intentar una postura 17 veces como oda a la determinación puede hacernos olvidar que no somos nosotros los «hacedores». Movernos únicamente con fuerza de voluntad resulta agotador e insostenible. Hay una energía más interna, más poderosa, mucho más grande que nosotros mismos, a la cual es imposible acceder con pura determinación. Entregarse y permitir a la vida fluir es la manera de cambiar verdaderamente.

Con cada respiración podemos ablandar nuestra mente y así cambiar nuestra actitud. Es maravilloso poder observar cómo se desvanece la determinación de la mente de imponer al cuerpo su voluntad.

Las posturas no están ahí para hacernos más fuertes ni más saludables. Practicando de esa manera sólo acrecentamos el apego a nuestro cuerpo y abhinivesha, el miedo a la muerte. Y yoga, practicado correctamente, es una preparación para la muerte. La muerte de nuestro ego, yoga citta vritti nirodha.

El Baghavad Gita dice que salvo que todas nuestras acciones sean realizadas como una ofrenda divina, todas las acciones conducen a la esclavitud. «Sólo los tontos creen que son el Hacedor» BG III.27

Las posturas de yoga sólo están ahí para darnos un cuerpo minimamente sano, como vehículo para que la mente tenga la claridad suficiente para experimentar el conocimiento Divino.

Cada mañana tenemos una nueva oportunidad de poder elegir qué practicamos, qué semillas decidimos cultivar. Podemos volver a dejarnos mover por la respiración y que ella sea la que transforme cada postura, cada vinyasa en una cuenta de oración de nuestro japa mala Divino.

Es muy simple pensar que esto es algo que ya sabemos, intelectualmente, pero este nivel de entendimiento surge únicamente a través de la verdadera experimentación y entrega a esta práctica.

Hanuman tears open his chest to reveal Lord Rama and Sita La tercera serie es llamada comúnmente Strength & Grace. Cuando comencé a practicarla entendí claramente la parte de fuerza. Fue lo primero que esta serie me pidió. Y cuando pude desarrollar esa fuerza para sostenerla, sentí surgir una voluntad imbatible.

Afortunadamente, mi maestro me apuntaba constantemente a la respiración, con mucho más hincapié que antes.  Creí que mi siguiente paso era desarrollar la gracia. Aprender a dosificar esa fuerza para poder sostener una práctica tan demandante. Comenzar a sutilizar, a movilizarme verdaderamente desde la respiración.

Y fue en esa exploración de los límites de la respiración donde toda la percepción de mi concepto de Strength & Grace cambió por completo. Pude observar cómo ese aumento de mi fuerza acrecentó la tentación de identificarme con mi cuerpo y con sus logros. El empoderamiento y vitalidad de esta serie es enorme. En el medio de esa observación, me di cuenta que la segunda parte de Strength & Grace no se refería simplemente a una gracia o sutileza de los movimientos, sino a una gracia divina. Ese empoderamiento se abrió y dio lugar a una cálida humildad. Experimentar que lo que me mueve no es mi voluntad sino una increíblemente hermosa, armoniosa, sútil y poderosa gracia divina.

En cada respiración que tomamos hay Consciencia, dentro y fuera del mat.

Foto por Marian Salgado, juntas en el hermoso y caótico mercado Devaraja de Mysore en Febrero 2017.