La paradoja de los gunas

«A pesar de que el estado sáttvico es armonizado, compasivo, generoso y alegre, y podría parecer que el ‘objetivo’ de la práctica de yoga es convertirnos en puramente sáttvicos, paradójicamente esto no es así. Para que un estado sea realmente sáttvico , debe tener por lo menos en su base los elementos de tamas y rajas, y debe surgir espontáneamente. Si te apegas a la idea de que estar en un estado sáttvico constante es más deseable, tratando de ser más sáttvico, terminarás desarrollando elementos rajásicos en tu búsqueda de sattva o te amargaras por la inevitable transformación de tu felíz estado sáttvico en un aburrido estado de tedio, adormecimiento, pesado, tamásico. En cualquiera de las situaciones, vas a sufrir profundamente. Tal vez no te reconozcas como una persona que intenta todo el tiempo moldear todas las situaciones en su esfuerzo por ser sáttvico, pero si no aprecias plenamente y observas con ecuanimidad los otros estados del ser, nunca serás verdaderamente sáttvico, completamente realizado. Es común que los estudiantes principiantes de yoga se apeguen a la idea de lograr un estado sáttvico, que se queden atascados empujando o forzando en el estado tamásico de la mente que está en los límites de sattva. La aparente paradoja de esta situación surge porque si no estás un poco atraído hacia un estado sáttvico cuando practicas yoga o te sientas a meditar, entonces no tienes motivación para practicar en absoluto. Si no estuviera en algún lugar el anhelo de tener una buena práctica, entonces no habría ninguna práctica en absoluto y no existiría la oportunidad de observar lo tonta que es la mente cuando se pone metas para la práctica. La práctica expone cómo funciona la mente a través de ambos juegos del ego, los útiles y los dolorosos. Cuando la mente crea un ideal de la práctica sáttvico, en lugar de estar verdaderamente presente en la experiencia cómo surge y se transforma espontáneamente, compara todo con el ideal, haciendo que sea imposible observar cualquier estado tamásico incómodo. Y si te encuentras en un estado rajásico, tu práctica estará llena de ambición, frustración y necesidad de alcanzar ese ideal. Es irónico que podamos entender la naturaleza cíclica de los gunas dentro de cada experiencia, pero que tan a menudo nos veamos atrapados en el deseo de un estado sáttvico. Una sobreestimación de nuestra propia pureza nos hace rechazar y condenar cualquier elemento rajásico útil en nosotros, al punto que ni siquiera lo notamos cuando nos quedamos atascados en un estado tamásico del ser. En esto radica la paradoja de los gunas.»

Traducción de un extracto de El espejo del yoga de Richard Freeman

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.